El equipo de la ONG Bomberos para el Mundo desplazado a Venezuela para colaborar en las labores de búsqueda y rescate tras el doble terremoto que ha dejado, por el momento, 2.295 fallecidos, ha regresado este jueves a España después de cinco días de intenso trabajo entre los escombros. A su llegada al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, los integrantes del operativo describieron un escenario de enorme devastación y aseguraron que el país «se queda destrozado» y con una ingente tarea de reconstrucción por delante.
El oficial responsable del operativo y miembro del Consorcio Provincial de Bomberos de la Diputación de Málaga, Alfonso Parada, explicó que el equipo llegó a Venezuela en las primeras horas tras la catástrofe con personal especializado y equipos de búsqueda que les permitieron intervenir con rapidez en las zonas más afectadas.
«Llegamos muy pronto con un equipo reducido de profesionales y con maquinaria específica para realizar búsquedas y rescates que nos permitió movernos con rapidez y llegar cuanto antes», señaló.
Sin embargo, pese al esfuerzo desplegado, los bomberos españoles no lograron localizar supervivientes bajo los escombros. El bombero del Consorcio Provincial de Huelva Eugenio Mantero reconoció que el resultado fue especialmente duro para el equipo.
«Desgraciadamente no hemos encontrado a ninguna persona con vida, aunque estoy muy satisfecho por el trabajo realizado porque el rendimiento del equipo ha sido fantástico. No hemos tenido el éxito que conseguimos en los terremotos de Turquía y Siria, donde pudimos salvar a cinco personas», lamentó.
Destrucción generalizada
Los efectivos describieron una situación de destrucción generalizada, especialmente en la región de La Guaira, donde numerosos edificios sufrieron graves daños estructurales o colapsaron por completo.
Durante las operaciones utilizaron un sistema de búsqueda basado en binomios formados por perros de rescate y sus guías, además de cámaras térmicas capaces de inspeccionar varios metros bajo los escombros. Pese a revisar repetidamente las zonas asignadas, no encontraron personas con vida.
Los bomberos explicaron que el operativo se desarrolló prácticamente sin descanso durante cinco días consecutivos. «Enganchábamos un trabajo con otro y muchas veces terminábamos a las tres, cuatro o cinco de la madrugada. Dormíamos apenas un par de horas porque cada minuto contaba», relató Parada.
Las condiciones meteorológicas también dificultaron las labores de rescate. Según Mantero, las temperaturas alcanzaban los 38 grados, acompañadas de una humedad muy elevada que obligó a adaptar los horarios de trabajo de los perros de búsqueda para evitar su agotamiento.
«Comenzábamos a trabajar con ellos a partir de las seis de la tarde y continuábamos durante toda la noche hasta el amanecer, cuando las condiciones eran algo más favorables», explicó.
Antes de concluir, el bombero onubense quiso agradecer las numerosas muestras de apoyo recibidas durante la misión. «Hemos recibido muchísimos mensajes que no hemos podido responder porque estábamos trabajando y apenas teníamos cobertura, pero queremos dar las gracias por todo el cariño recibido», afirmó.
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Prensa LOV/Carmen Cecilia Guerra


